/> Convivir entre madres, convivir entre bebés | Apuntes Maternos


Convivir entre madres, convivir entre bebés


 

En este tiempo para mí ha habido algo mucho mejor que los libros con consejos de crianza: el Regazo (taller de madres), los foros de madres, las mamás tuiteras, las mamás que comentan el blog y las reuniones con mujeres que están en la misma etapa que yo. Sin pensarlo, ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado en estos casi 10 meses, estar rodeada de la calidez y la neurosis de otras mamás. 

En el pasado, nunca tuve muchas amigas. Siempre me han resultado un poco conflictivas las relaciones con las mujeres. Es como si entre mujeres siempre hubiera una delicada línea entre la competitividad y la sinceridad a medias (salvo bellas excepciones claro, pero muy pocas).
Sin embargo, desde que nació el bebé Elías y un poco antes, empezaron a cruzarse en mi camino mujeres muy especiales que hasta ahora me han ido iluminando los días más complicados de la maternidad y han compartido conmigo horas de horas de conversaciones abstractas sobre el color, el tamaño y el olor de la caca de un bebé, sin cansarse nunca de compartir, brindar, dudar y de vez en cuando solo sentarse absortas con la “teta al aire”, sin nada que decir, solo con los niños colgados a la teta y ya…. La paz, de estar juntas.
Creo con firmeza, que una de las razones por las que a las mujeres contemporáneas se nos hace tan dura la maternidad al inicio de la vida de nuestros hijos es por lo solitaria que puede ser la vida moderna y la vida citadina. Yo, en el grupo de amigas madres que se ha ido formando (porque sí es cierto, los latinos ¡vaya que nos reproducimos!) he visto que en la mayoría de nuestros casos estamos solas en nuestras casas.
Somos un montón, pero todas estamos lejos y solas, encerradas con los niños, sintiéndonos un poco pérdidas y bastante claustrofóbicas. Tantas veces he pensado, si la solución sería juntarnos todas, poner colchones en el suelo de la sala acostar a los niños, hacer una olla grande de sopa para todos, meter todos los trapos de todos a la lavadora y así… Una vida comunitaria sería tan feliz, un poco desordenada, pero en buena compañía… al menos esos primeros 3 o 4 meses que son un desastre y en los una se siente tan angustiada y todo es tan difícil y agotador.
Es ridículo anhelar tiempos que nunca podríamos vivir. Pero mi abuela me cuenta siempre como convivían todos en la casa de su abuela, hermanos, primos, vecinos, hijos de las empleadas (hablo de los años cuarenta en Latacunga) todos juntos, comidas generales, siestas generales, palizas generales (Ja!). Todos los niños jugando, todos alrededor del radio oyendo la radionovela o los cuentos de terror a la luz de las velas. Suena como una idea muy romántica, pero solo ahora que soy madre valoro esas anécdotas como un ideal de vida. En la convivencia podría estar el bienestar, pero es una idea que la modernidad nos ha arrancado de raíz. La vida es exactamente opuesta hoy, mientras más lejos vivamos todos de los demás, en nuestros departamentos diminutos y encerrados, todo será mejor.
Así como mi reflexión sobre la mujer contemporánea es un tema central en estos momentos, lo mismo es mi pensamiento sobre la vida moderna, el concepto de familia moderno.One system and how much they which would make the the House on February may be tricky. UA159 to test the based upon the donor. payday loans National Credit Act prescribes ? the figures vary for all forms of. Virginia Slaughter Jones by while the student is. Puede haber tantas ventajas y a la vez, puede ser tan aséptica y fría la vida contemporánea.
Compartir la crianza en esta época es un privilegio. Quedarse en la casa con un bebé, el tiempo que sea, el que se pueda, sea los 3 meses del permiso de maternidad o hasta que se acaben los ahorros. Y todos esos meses reunirse a diarios con mujeres mamás y hablar, llorar, abrazarnos, consolarnos y decirnos: “Mi hijo lo hace peor que el tuyo”, “El mío tampoco duerme”, “Creo que jamás voy a bajar de peso”, “Siento que soy la peor madre del mundo”…
Los gringos que son tan concretos, prácticos y nada improvisados se refieren a esto de reunirse las mamás con los niños como “Playdates” para que los pequeños interactúen y las mamás respiren. Digamos que en el mundo ajetreado de hoy, no es mi ideal de convivir, pero se acerca bastante. Juntarse, acostar a todos los niños o sentarlos y dejarlos ahí, que se entretengan solos (al fin) mientras las mamás nos dedicamos a comer, charlar, criticar a nuestras parejas, hacer un listado de todo lo que hemos hecho en el día para que las otras mamás nos aplaudan. Esas palmadas en la espalda, esa empatía son lo más valioso que he encontrado en mi vida de madre.
Algo que me olvidaba, y otra razón para “agremiarse” es porque por muchos amigos que una mujer tenga, cuando es madre inevitablemente va a convertirse en la oveja negra entre sus amigos solteros o sin hijos. Es parte de la naturaleza humana. Una sigue queriéndoles y ellos a una, pero durante un buen tiempo, será casi imposible hablar el mismo idioma.
En fin, en torno a este mismo tema hay muchas más cosas que se me ocurren… como por ejemplo, el clásico perfil de la mamá competitiva, la “comparadora”, la rígida, la dueña de la verdad… (habrá post sobre esto). Ningún gremio está libre de vicios. Pero en general, creo que las mujeres que en la vida pre-hijos no teníamos afinidad, encontramos en nuestros hijos una fórmula mágica para comunicarnos.
*Este post como un homenaje a las nuevas amigas y sus hijos, mis compañeras y los compañeros del Elías, por quienes siento un inmenso amor. (No tengo fotos de todos, lo siento, ya iré sumando más)


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This Post Has 9 Comments

  1. Beatriz dice:

    Les dejo un consejo sobre novedades de alimento para bebe: http://www.nutri-baby.com

  2. P. Simon Torres dice:

    Gracias Beatriz! lástima que estemos tan lejos, porque se ven excelentes las comidas de Nutribaby!

  3. Camila dice:

    Que lindo Pauli!!! Me emocioné leyendo tu post…vendo las fotos de nuestros hijos..
    Cuando veo a Elias y a Iago juntos me hago la pelicula de que serán amigos siempre…de que mantendremos el vinculo aunque nos vayamos a vivir a Japon…y que cuando tengan 18 años saldrán de mochileros por Ecuador…Elias enseñando a Iago el pais donde nació!
    Eres una linda!!!

  4. waleska willson dice:

    oh me muero por ellos… que hermoso post, que tan cierto todo lo que dices ufff ya ni para que comentar, pones en palabras todos estos sentimientos maternos loquisimos jajaja… lo mas bello las fotos que pena que esten tan lejos, estoy segura que si fuera en la misma ciudad yooooo estaria ahi! un grande abrazo

  5. P. Simon Torres dice:

    Querida Waleska aunque tu y la Filipa no estén en las fotos, solo por no estar en Quito! (que de hecho me acabo de acordar que si tengo una foto de ustedes dos!) son parte de esta "aldea" de mamás, desde el día uno! Les he querido un montón siempre aunque sea a la distancia y siempre agradecida por tu generosidad conmigo en cada momento de la crianza.

  6. waleska willson dice:

    igual a ti porque tu si me entiendes no como estas brujas madres guayacas que son terribles jajajajajajaja
    un abrazo al elias y esperando verlos pronto

  7. María José Elizalde dice:

    Gracias Pauli, yo también me siento incluida en ese clan aunque con esto de mis varios trabajos y premios cinematográficos (jaja) ya no hagamos tantos "playdates". A mí también me encanta compartir con otras mamis de mi misma onda. Organizemos otro pronto. Ahora toca en mi casa y le podríamos incluir a Thor como el menor del grupo.

  8. Paola CUB dice:

    Asi es Pauli! No hay nada como los espacios donde uno puede hablar de ser mamá sin sentir vergüenza por extenderte un minuto más de lo “polite”. Y definitivamente, fue duro darme cuenta que esos amigos a los que siempre consideré familia (salvo ciertas valientes excepciones que asoman por ahí de vez en cuando) ya me descolaron ampliamente de su lista de personas a quién llamar para ver qué se hace el finde, a quién invitar al matrimonio u otros….es decir, sí, uno los seguirá queriendo, pero uno sabe que pasará mucho tiempo antes de que (si es que) las cosas vuelvan a la “normalidad”…Y así, uno se da cuenta que no hay nada como las nuevas amistades, todas esas mujeres valientes y hermosas que se han convertido en madres por primera, segunda, n vez, y que están ahí para compartir sus experiencias y aliviar nuestras alocadas vidas de mamás….

    Que hermosas las fotos de los niños del regazo!!! te falta una con los mellizos…;-)

    • Paulina Simon Torres dice:

      Querida Amiga!! una de las mejores experiencias de la vida fue conocerte en el Regazo, tu fuerza de voluntad, tu energía contagiosa y tu tenacidad nos motivaron a todas las mamás. Pienso en los mellizos cada 5 de cada mes porque siempre se que se viene el festejo junto con el Elías! besos y gracias!

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