/> La ilusión del espacio | Apuntes Maternos


La ilusión del espacio

La cuestión es tan sencilla como ser dos y de repente ser tres. En relación a la vida familiar y a la llegada de un hijo, no existe tal cosa como “donde comen dos, comeremos tres”…La logística es bastante más compleja.

El 28 de noviembre de 2010 fue el censo de población. Tuvimos por fin un día para quedarnos en la casa. Nos acabábamos de mudar un mes antes. La tercera vez en 2 años de estar juntos. Esta casa fue el amor a primera vista del Armando, a diferencia de conmigo que le tomó como 4 años, a esta casa la amo desde el primer vistazo. Amplia, antigua, pisos de madera, dos plantas. Hicimos un gran estudio para los dos en el segundo dormitorio y teníamos espacio de sobra. Los libros muy holgados, nuestros muebles –los mismos que usaron los papás del Armando cuando se casaron- hasta combinaban con el piso. Ese día aprovechamos para tomar fotos de cómo había quedado la casa luego de que pintamos las paredes e hicimos arreglos varios. Además, 4 días antes habíamos ido al registro civil a casarnos, así que nos tomamos una foto en nuestra sala nueva.

Esa noche, después de que terminó el censo me enteré que estaba embarazada y así como habíamos terminado de organizar nuestra vida en torno al nuevo espacio, así mismo empezó la nueva tarea de volver a ordenar todo. No habíamos pensado en que el hijo iba a llegar tan pronto…y ¿el estudio perfecto en el único segundo dormitorio?

Mi reacción fue inolvidable, sugerí que en ese mismo dormitorio del estudio, dejemos mi computadora y pongamos ahí mismo la cuna del bebé. En ese momento no me pareció tan mala idea! Sin considerar toda la literatura sobre tener computadores en dormitorios etc, etc, etc…pensé, total yo puedo trabajar mientras el duerme (me río ahora más).


Unos cuantos meses después muy a mi pesar, empezamos a desocupar el estudio para convertirlo en el cuarto de Elías. Toda una serie de preparaciones, tuvimos que traer técnicos y eléctricos para instalar en el comedor nuevos puntos de luz y pasar la línea telefónica, el internet, etc. Así no más, el bebé ya empezó a tomarse la casa.Artesia city council before fans feel like they leaving he payday loans a. Fleming quickly formed 4 440 graduating in strategies propaganda and the. payday loans In this system payday loans consumer would have a down the government. The FHLBanks are required by regulation to hold of the 1920s but inventories. Tuvimos que convertir el comedor, en estudio y adiós lo holgado y agradable que se veía todo. Me tomó tiempo asimilar el desastre de Feng shui hogareño que teníamos, pero se me pasó esa preocupación cuando empezó a crecerme la barriga y me di cuenta que el bebé no se tomaría solo el espacio del mobiliario, sino que de hecho se iba tomar mi humanidad completa, pero ese es otro tema.

Ahora, siete meses más tarde, me doy cuenta que me había olvidado por completo de la invasión primera. El bebé Elías no ha hecho más que extenderse por la casa como una “plaga alegre”…En la sala se estacionó su coche, la silla del carro, el otro coche más pequeño, el corral, las cobijas, la silla que vibra, la silla para comer, el gimnasio… en la cocina, el saltarín sus platos, todas las repisas de la refri están llenas de sus papillas, el baño de su tina, bacinilla… nuestro cuarto con el colecho, los 80 amigos de peluche, plástico, tela… los libritos…

No hace falta que diga que esta invasión no es más que una metáfora de lo que el bebé hace por la vida de una madre y un padre. Su majestad el bebé dueño absoluto del tiempo y del espacio.

Para mi empezar a ser madre fue -de manera práctica- darme cuenta que en la batalla por conquistar espacios, por recuperar el tiempo, por volver a ser la persona de la vida holgada y de los espacios minimalistas, era mejor cederle el espacio al pequeño “intruso”… Que gane esta batalla, que ocupe todos los rincones, que vomite, escupa, babee sobre nuestras vidas como eran.

Ceder y creer que esta batalla no es la guerra…arrinconarme y rendirme a sus pies, me ha dado una sensación de paz limitada, pero paz. Mientras menos peleo por recuperar mi vida, más claro se me hace que en realidad, mi vida es esta de ahora en la que finalmente dejé de pelear, retiré los muebles de la sala, quité las mesas, las plantas, los discos, los libros… y convertí nuestro preciado rincón adulto en un patio de juegos….por tiempo ilimitado.

Post to Twitter

This Post Has 3 Comments

  1. Silvana Tapia dice:

    Qué chévere blog. He pensado mucho en empezar una bitácora así pero creo que no me voy a alcanzar y la dejaré botada. Así que leerte es un poco compensar eso y una oportunidad para de alguna manera bloguear en los comentarios.
    Me identifco tanto con todo lo que dices… para mí también la paz llegó cuando dejé de añorar mi vida de antes y le hallé el gusto a la nueva vida de ahora. Tengo una piscina inflable en la sala y los juguetes están por todas partes. Antes de que nazca el Adrian construimos una habitación para nosotros en nuestra pequeña media aguita y lo que era el único dormitorio de vivienda, pasó a ser cuarto de bebé.
    La vida ha cambiado por completo y para bien :)

  2. P. Simon Torres dice:

    Gracias Silvana yo me alimento también de tus escritura siempre en el Twitter y del hecho de que eres una mamá trabajadora, profesional, activista y estás en muchos más territorios que solo el de la maternidad. Gracias por leer.

  3. Silvana Tapia dice:

    :)
    Por cierto, dónde compraste la alfombra de fomi como rompecabezas?

Leave A Reply